Una proteína de los linfocitos podría tener la clave del ataque autoinmune del Lupus.

Una proteína de los linfocitos podría tener la clave del ataque autoinmune del Lupus.

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Una proteína de los linfocitos podría tener la clave del ataque autoinmune del Lupus.

En España hay aproximadamente 35.000 afectados de Lupus Eritematoso Sistémico, unos 6.000 enfermos sólo en Cataluña.

– El 40% de los enfermos con Lupus sufren, además, Síndrome de Fatiga Crónica (SFC).

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Una proteína de los linfocitos podría tener la clave del ataque autoinmune del Lupus.

Con motivo del Día Mundial del Lupus del 10 de mayo.

– En España hay aproximadamente 35.000 afectados de Lupus Eritematoso Sistémico, unos 6.000 enfermos sólo en Cataluña.

– El 40% de los enfermos con Lupus sufren, además, Síndrome de Fatiga Crónica (SFC).

– El Lupus Eritematoso Sistémico es una enfermedad que afecta al Sistema Inmunológico y se considera incurable pero tratable.

Barcelona, mayo de 2011.- Dos estudios recientes realizados íntegramente por el grupo de investigación en enfermedades sistémicas del Vall d’Hebron Instituto de Recerca (VHIR) aportan un mayor conocimiento sobre el Lupus, una enfermedad todavía muy desconocida. Uno de los trabajos ha determinado la correlación entre la sobreexpresión de una proteína por parte de los linfocitos T CD4 + en los enfermos con Lupus, y los brotes activos de esta enfermedad. El otro demuestra que no existe relación entre la infección del controvertido virus XMRV, recientemente asociado a algunos casos de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) sobre todo en EEUU, y los enfermos con Lupus y SFC. Este hallazgo, basado en una muestra de pacientes significativamente elevada, todos ellos procedentes del Hospital Vall d’Hebron, no busca determinar la existencia o no, del virus, sino concretar la relación entre éste y el desarrollo del Síndrome de Fatiga Crónica en el caso concreto de los enfermos con Lupus que presentan ambos procesos.

Los avances científicos de las últimas décadas, aunque de gran valor en cuanto al mayor conocimiento de la enfermedad, no han supuesto, en la práctica, grandes cambios para aquellas personas que la sufren y, sobre todo, no han sido capaces de determinar sus causas que siguen siendo un misterio. El grupo de investigación en enfermedades sistémicas del VHIR trabaja cada día para conocer más sobre esta enfermedad, sus causas, mejoras diagnósticas, valoraciones, pronósticos y posible tratamiento.

Resultados recientes de esta investigación han sido plasmados en dos estudios publicados en las últimas semanas, el primero en la revista Journal of Clinical Immunology, y el otro en la revista Immunobiology. A pesar de tratarse de dos líneas de investigación bien diferenciadas, el denominador común es la búsqueda de marcadores que indiquen cuáles serán las manifestaciones de la enfermedad, muy inciertas y diferentes en cada paciente y sobre todo, elementos que puedan ser potenciales dianas terapéuticas para planificar nuevos tratamientos experimentales.

El frágil equilibrio del sistema inmunitario.

El sistema inmunitario del organismo dispone de diferentes tipos de células, cada una con funciones muy concretas. Hay un tipo de linfocitos -los linfocitos T helper- que tienen un papel muy importante en establecer las capacidades de defensa del sistema inmunitario y ampliar las cascadas de actuación. No tienen capacidad propia de eliminar patógenos y necesitan de otras células para poder luchar contra infecciones. Podríamos decir que los Linfocitos T helper serían los estrategas que se encargan de organizar en qué dirección irá el ataque hacia un elemento nocivo y, por tanto, son fundamentales para la respuesta inmunitaria adaptativa, pues conjuntamente con los linfocitos T reguladores o supresores modularán la respuesta autoinmune. Otro tipo de linfocitos, los B, son aquellos de los que depende la inmunidad mediada por anticuerpos; estos serían los «soldados» que llevarían a cabo el ataque propiamente. «En el Lupus, al igual que en otras enfermedades autoinmunes, podríamos decir que los linfocitos B se han vuelto locos y los T, que deberían tenerlos a raya, fallan», explica el Dr. José Ordi, responsable de la línea de investigación en Lupus del VHIR. «Este desequilibrio es el que, de alguna manera, provoca la enfermedad autoinmune pero sin saber cómo ni por qué», añade el Dr. Ordi. «Nuestro grupo está estudiando los linfocitos CD4 + en los pacientes con Lupus y, en nuestro trabajo, hemos encontrado que estos linfocitos de los pacientes con Lupus expresan niveles más elevados de una proteína-la CD48-en comparación con los individuos sanos y todo indica que esta proteína puede ser un regulador importante de las células T y que podría tener la respuesta o parte de la respuesta de lo que está pasando en el Lupus, pues se ha descrito una clara relación entre los brotes activos de la enfermedad y la sobreexpresión de esta proteína linfocitaria», asegura también la Dra. Eva Balada, primera firmante del artículo.

En este estudio también se ha visto que los individuos sanos, a medida que se hacen mayores, presentan unos niveles de CD48 cada vez más bajos en sus linfocitos T CD4 +. «Dado que el CD48 parece ser un regulador importante de la activación de las células T, es posible que esta falta de CD48 pueda contribuir (junto con otros marcadores linfocitarios) a los desajustes en la regulación de la respuesta inmunitaria que se observa en el envejecimiento», explica la Dra. Balada.

Un 40% de los pacientes con Lupus también presentan Fibromialgia y/o Fatiga Crónica.

Al margen de la falta de tratamiento curativo y de desconocer qué causa el Lupus Eritematoso Sistémico, uno de los problemas a los que tienen que hacer frente pacientes y especialistas es la evolución incierta que hace esta enfermedad. El Lupus puede tener diversas manifestaciones  entre los pacientes y eso, a menudo, cuando no hay un diagnóstico firme, supone un reto. De ahí que sea conocida con el sobrenombre de «la gran simuladora», ya que puede dar pie a pensar en muchos otros diagnósticos y problemas médicos antes de que se pueda determinar que se trata de un Lupus. Esto también conlleva que, en muchas ocasiones, los pacientes con Lupus sufran también otras enfermedades. Así sucede en el síndrome de Fatiga Crónica. Es muy frecuente encontrar este síndrome entre los pacientes de Lupus. Hasta un 40% de enfermos con Lupus se encuentran con los dos diagnósticos.

La línea de investigación del VHIR está estudiando la relación entre esta enfermedad y SFC, con la idea de poder encontrar el punto de conexión entre ambos problemas y, por tanto, la clave para abordarlos. En este sentido y precisamente por las últimas controversias en torno al SFC y la presencia de la infección por el virus (XMRV), este grupo de investigación ha hecho, de forma pionera en todo el mundo, un estudio para ver si entre los pacientes con Lupus que también sufrían este síndrome existía coinfección debido a este nuevo virus descubierto y recientemente asociado, en EEUU, a algunos pacientes con SFC. No se pudo encontrar la presencia de este virus en ninguna de las casi 150 muestras estudiadas.

Sobre el Lupus.

El Lupus Eritematoso Sistémico es una enfermedad grave e incurable que, a día de hoy, todavía es muy desconocida. Se trata de una enfermedad autoinmune en la que los anticuerpos no reconocen al organismo como propio y lo atacan como si se tratara de un virus que tuvieran que eliminar. Las manifestaciones son muy variadas y se presenta fundamentalmente en forma de inflamación que puede afectar a cualquier parte del organismo (aparato reproductor, articulaciones, piel, pulmones, vasos sanguíneos, riñones, hígado, sistema nervioso, etc.). Saber cómo evolucionará la enfermedad es muy difícil y característicamente hace brotes, alternando periodos de crisis con períodos de remisión.

VHIR y Lupus.

Este grupo de investigadores del VHIR es uno de los más activos del país y considerado uno de los referentes en la investigación en Lupus, además de ser centro de referencia en cuanto a su tratamiento. Además, tienen una visión absolutamente traslacional de la investigación y están muy cerca del día a día de los pacientes, como demuestra su implicación directa con la Fundación Catalana de Lupus, participando de su presidencia. La relación con esta Fundación va más allá de la propia implicación con los pacientes, pues hay una estrecha colaboración para poder llevar a cabo la investigación, realizar ensayos clínicos, diseñar protocolos sobre los tratamientos para los enfermos, hacer docencia y divulgación y ayudar, en última instancia, a que los pacientes entiendan la enfermedad y a poder ayudarles a sobrellevar mejor las dificultades que les supone.

 

Desde: http://www.noticiasmedicas.es/medicina/noticias/8574/1/Una-proteina-de-los-linfocitos-podria-tener-la-clave-del-ataque-autoinmune-del-Lupus/Page1.html

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